Después de la victoria del Madrid sobre el Marsella se extrae la conclusión de que con Cristiano en el equipo, poco importa si el juego del equipo está depurado o no, ya que el portugués sigue con su tónica de ganar prácticamente sólo los partidos.
El pipita Higuaín, muy desacertado todo el partido. Nada fino en sus controles y poco participativo en el juego. Van der Vaart, mostrando síntomas de que si tiene cierta regularidad en esa posición puede ser el jugador número 12 de este equipo.

El juego del equipo fue correcto en un partido con muchos palos, sobre todo por parte de los jugadores del equipo francés, tanto a base de patadas como cabezazos, y con unas entradas muy bruscas. Esta forma del equipo local de plantear el partido ha hecho muy dificil que el Madrid desplegue el juego que está intentando alcanzar.
En la segunda parte Pellegrini dio entrada a Benzema, al que se le vio muy impetuoso pero nada acertado. En este partido no se ha cumplido lo que muchos esperabamos, y no era otra cosa que ver a Higuaín y Benzema saliendose y cogiendo confianza.




